lunes, 13 de junio de 2011

Primera etapa

Decidí escribir en este blog, por una sencilla razón: me duele todo, estoy triste, siento que todo fue mi culpa, en fin y quiero desahogarme a través de él.

Mi historia dramática empieza el jueves en la mañana. Pero debo remontarme a hace unos meses para entender mi situación. Yo, una mujer de 23 años acababa de salir de una relación de dos años con una persona atenta, noble, dulce, detallista y cariñoso, pero con un defecto que me desencantó: Sus largas noches dedicadas a la bebida, el trasnocho y el despilfarro. Era bello mientras estaba sobrio, triste y desolador mientras se perdía entre bares y lugares que aún desconozco. Su nobleza evitaba que me desprendiera de ese "castillo" seguro que me había construido, mi arrogancia, por otra parte su insistencia hacían que yo no dejara la comodidad y la idea de tener algo juntos sin saber lo que realmente estábamos sintiendo. Pero, en ese ruta emocional, yo sabia en el fondo algo: aquel hombre que me trataba como una princesa casi siempre, no era el hombre de mi vida. En ese momento estaba desilusionada, triste y frágil. Y ahí aparece quién me rompe en trizas el corazón. Alguien de mi edad, orgulloso, hablador, cariñoso, chistoso y egoísta. Empecé a sentir algo por él, no sé si era curiosidad, pero quería saber más de él y de sus cosas. En mi trabajo, donde lo conocí, llegaba frecuentemente a charlar y a promover sus dichos jocosos, sus argumentos coloquiales sobre alguna situación laboral o social , y sus indirectas mezcladas con dulces y gomitas que me entregaba sin ninguna razón aparente: transcurrieron meses y un día cuando un amigo en común nos hizo sentar en la misma mesa de ese bar, me pidió el e-mail y a partir de allí empezaría la novela por la que empecé este blog. Me escribía frecuentemente y yo indiferente, me pidió el teléfono y yo no se lo dí. Pero uno 2 de septiembre ocurrió algo que marcaría mi vida de ahí en adelante. Mi novio a quién yo quería se perdió como de costumbre en la noche y apareció en el mismo lugar donde yo trabajo: "En un hospital" intoxicado, inconsciente, despojado de sus documentos y yo sin saberlo ingenuamente almorzaba en su casa y ese día, la mamá me dijo: "Está en el hospital", y yo sin saberlo estando en el mismo lugar, desconocía ese hecho, desolada, volví al hospital, lo busque y lo encontré en una camilla, semidesnudo, con un tubo en la boca. Empecé a sollozar, a temblar, me descontrolé, su padre me miraba triste pero sereno, mientras que yo no sabia que hacer ni que pensar. Pasó ese día y se estaba recuperando. Yo, desilusionada no entendía y no sabia que hacer en ese momento, era lógico que no podía dejarlo solo, lo único que dije fue: Si vuelve a pasar: terminamos. Efectivamente volvió a pasar, mientras yo ocupaba mi mente en esa otra persona que me distraía y me hacia ver otras cosas mi novio estaba en su sueño etílico: yo no terminaba, pero era obvio que yo sentía algo por esa otra persona. Yo llegaba y prendía el pc para hablar con él. Me paralizaba cuando llegaba a mi ventanilla me estaba atormentado por eso que sentía, que en principio sabia que no era moralmente correcto y que por ello me atormentaba todo el tiempo. En fin, el tiempo pasó, y yo cometí el pero de los errores, confesarle que sentía algo por él, que me estaba matando eso. Y él rápidamente correspondió a ello, yo irresponsablemente fuí a su casa y allí el me besó, un beso que me revolvió todo y me hizo olvidar de lo que acababa de hacer marcaría los próximos meses de mi vida. Así jugaba al gato y al ratón, entre la espada y la pared, deseando algo que no debía hacer y manteniendo una relación que se derrumbaba a pedazos. Al fin de todo, yo terminé con mi novio porque estaba embelesada, porque sus forma de tomar me había desencantado, porque eso nuevo que me ofrecian parecía el mejor camino. ¡Qué error y qué tormento! Quizás el, al igual que yo, no entendía lo en realidad iba a pasar. Las sombras invadieron la relación, mi forma de dar pensando que era recíprocamente, hizo que yo misma me hiriera, los celos infundados por comentario que nunca se debieron hacer, la falta de hacer por parte de los dos, acabó el jueves 9 de junio del 2011, yo resignada triste, acabada y humillada fuí a su casa y le dije que en mi propia cara quería que me dijera eso que me había dicho por teléfono: "No venga, no quiero nada más con ud, me cansé de su desconfianza"

Ese día no me había llamado, el día anterior me prometió que me llamaba y tampoco lo hizo, y cuando yo lo llamé, lo único que dijo fue: llegué a mi casa a las 11:30, estaba con unos amigos tomándome una cerveza porque había ganado cierto partido de fútbol, para que no piense otra cosa y yo con una rabia y una tristeza le dije, no venga a mi casa a almorzar y que le vaya bien con su ex". Supuestamente él, esa fue la gota que rebozó el vaso. Cuando llegué a la casa de él, su cara transformada me decía que era cierto y que ya no quería estar conmigo, cuando hablamos en su cuarto, yo con actitud desafiante, el igual respondía porque decidió dejarme: "Ud es desconfiada, todo es pelea, sí he querido, ud también y por eso no discuto, todo lo que hago le fastidia, ya no tenemos nada que hablar..." Esa frase me aniquiló me derrumbó, me dejo sin alientos, en blanco, hace tres día me decía que arregláramos las cosas, y ese día su cara de fastidio me devastó me dejo atónita. Yo, como estúpida, le rogué que arrglaramos las cosas, que yo cambiaba lo que le molestaba, pero no, el fácilmente y sin ningún sentimiento aparente dijo: "No lo haga más difícil, deje así las cosas". Yo le seguí rogando, que por favor lo arregláramos y el solo jalaba la puerta y decía "no llore que mi mamá se da cuenta y me empieza a decir cosas". Triste y devastada, salí de su casa, le dije a su mamá "adiós" llamé a mi mejor amiga, y en esas, el llegaba, seguramente a llamar a alguien. Hasta aquí voy, después de eso, pensé que me eliminaría, que me borraría de todo, pero no, no lo hizo y yo no tengo el valor de hacerlo o no quiero quedar como la inmadura, la que no supera las cosas, si alguna persona lee esto, espero que por favor entienda y escriba lo que le parezca, ya sé que actué mal y debo asumir las consecuencias de mis actos. Pero quiero empezar a asimilarlo y entenderlo, por eso quiero, a partir de hoy, escribir mi diario y así describir lo que siento en palabras.